Cientos bailan en el Aniversario de la Salsa

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Ponce. No importó cuántos años el cantante Jerry Rivera estuvo ausente de las tarimas locales, porque en su regreso se le escuchó como si el tiempo se hubiera detenido.

El artista se presentó ayer en el quinto Aniversario de la Salsa, de la emisora SalSoul, y escucharlo fue como viajar en el tiempo a la década de 1990 cuando despuntó en la música tropical con una imagen juvenil y una voz distinta que, indiscutiblemente, fue su carta de éxito.

Subió a la tarima del estadio Paquito Montaner en Ponce rondando las 4:00 de la tarde y de inmediato desempacó los clásicos románticos que al día de hoy lo mantienen vigente en Latinoamérica.

Temas como Dame un beso así, Esa niña, Me estoy enamorando, Amores como el nuestro y Cara de niño, fueron parte del repertorio que compartió con las cientos de personas congregadas en el estadio Paquito Montaner de la Ciudad Señorial y que, como es costumbre en este tipo de evento, estuvieron prestas a cantar y bailar sin importar el calor inclemente.

“Más que nada siento que estoy devolviéndole al pueblo de Puerto Rico y a SalSoul una deuda impagable”, expresó el salsero minutos antes de subir a la tarima.

Casual y cauteloso al caminar, debido a la operación de rodilla que tuvo entre agosto y septiembre pasado tras caerse de una tarima en Ecuador, el “Bebé de la Salsa” -ahora con 45 años de edad-, anticipó que el próximo año presentará un concierto en el Coliseo de Puerto Rico para el que invitará a sus colegas en la música.

Igualmente dejó saber que está próximo a presentar un álbum que incluirá varias colaboraciones, incluida una con la cantante India.

Sobre la cirugía comentó que sanó bien, y ahora entrena fuertemente para recuperar la masa muscular que perdió. “No estoy disfrutando el entrenamiento porque es demasiado fuerte, es pura agonía”, dijo.

El festival salsero comenzó cerca del mediodía con las presentaciones de Libre Xpresión, Son Divas y Bobby Valentín, cuya trayectoria fue reconocida. El maestro del bajo dejó la tarima caliente para recibir a Los Mulatos del Sabor con el maestro Rafael Ithier marcando la clave.

El Gran Combo de Puerto Rico descargó todo su sabrosura en una selección de éxitos que incluyó La clave y el bongó, Julia y Me liberé. Ithier tomó el micrófono para dejar saber que sospechaba haberse comido un pincho de iguana y de paso preguntarle al público qué tema quería escuchar. Entre gritos se escuchó Timbalero y Ojos chinos, pero entonces él sugirió Arroz con habichuela y no se dijo más.

Jerry Rivas, Anthony García y Joselito Hernández se mantienen al frente la Universidad de la Salsa y es “casi casi seguro” que el último se quedará oficialmente en el frente de la orquesta.

Ithier no quiso confirmarlo del todo y, riendo, pidió dos días más para lo que apunta a ser un sí definitivo.

Hernández entró a la orquesta para sustituir a Luis “Papo” Rosario, quien anunció que se retira por razones de salud, y a quien despedirán en un concierto en el Centro de Bellas Artes en Santurce el próximo 16 de junio.

Esta edición del Aniversario de la Salsa rindió también homenaje al legendario proyecto discográfico La combinación perfecta, del desaparecido sello RMM, trayendo a la tarima a muchas de las voces que tomaron parte.

Cerca de las 5:00 p.m., abrió el tributo el llamado “Pavarotti de la Salsa”, Tito Nieves, esta vez dirigido por Sergio George. Cantó, entre otras, Viva la música y Sonámbulo, para seguido darle paso a sus colegas Tony Vega, Johnny Rivera y Ray Sepúlveda, quienes continuaban en el programa.

Para el fanático Eric Cruz Rivera, de Guánica, la distinción al álbum que en su versión original incluyó a Celia Cruz, Cheo Feliciano, Marc Anthony y Oscar D’León, entre muchos otros, fue “más que merecida por la trayectoria que tienen”.

Pasadas las 6:00 p.m., se esperaban las presentaciones de Domingo Quiñones, Ismael Miranda, Ray de la Paz, Michael Stuart, India y José Alberto “El Canario”.

Por Rosalina Marrero-Rodríguez

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